Calentamiento global

El calentamiento global es un término utilizado para referirse al fenómeno del aumento de la temperatura media global, de la atmósfera terrestre y de los océanos, desde 1850, coincidiendo con el final de la denominada Pequeña Edad de Hielo,[1] o ya sea en relación a periodos más extensos.[2] Este incremento se habría acentuado en las últimas décadas del siglo XX y la primera del XXI.

El calentamiento global está asociado a un cambio climático que puede tener causa antropogénica o no. El principal efecto que causa el calentamiento global es el efecto invernadero, fenómeno que se refiere a la absorción —por ciertos gases atmosféricos; principalmente CO2— de parte de la energía que el suelo emite, como consecuencia de haber sido calentado por la radiación solar

Más de 600 especies en vías de extinción en Colombia

En Colombia se registran 641 especies en vía de extinción; la mitad de ellas en peligro inminente
La lista roja de especies amenazadas
Desde 1998 el Ministerio del Medio Ambiente, el Instituto Alexander von Humboldt y el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, trabajan en el 'Proyecto Libro Rojo de Especies Amenazadas de Colombia', dedicado a identificar las especies de la fauna y flora que requieren eficientes y urgentes medidas de protección. También buscan detener y mitigar procesos de extinción y garantizar la supervivencia de estas especies.
El primer grupo de libros rojos fue sobre aves, invertebrados marinos, peces continentales y marinos; plantas criptógamas, reptiles y un primer volumen de plantas fanerógamas y anfibios. Se esperan los libros sobre hongos, invertebrados terrestres, mamíferos y de plantas fanerógamas, en preparación.
 

DEFORESTACION

La deforestación es un proceso provocado generalmente por la acción humana, en la que se destruye la superficie forestlal. Está directamente causada por la acción del hombre sobre la naturaleza, principalmente debido a las talas o quemas realizadas por la industria maderera, así como para la obtención de suelo para la agricultura y ganadería.
Remover árboles sin una eficiente reforestación, resulta en un serio daño al hábitat, perdida de biodiversidad y aridez. Tiene un impacto adverso en la fijación de carbono atmosférico (CO2). Las regiones deforestadas tienden a una erosión del suelo y frecuentemente se degradan a tierras no productivas.

No podemos parar el cambio climático en un mundo deforestado


Los bosques (1) y las turberas tienen un papel singular que desempeñar en la batalla contra el cambio climático (2). Los bosques con vida y las turberas pueden secuestrar las emisiones de carbono, mientras que cuando mueren liberan el carbono previamente almacenado. Cada año, la aniquilación de estos dos hábitats genera más gases de efecto invernadero que cada coche, camión, tren o avión sobre la Tierra. Esto es más o menos la misma cantidad de CO2 que es emitida por los Estados Unidos o China cada año.
Los políticos ignoran con demasiada frecuencia esta área crítica. Si, es vital que reduzcamos nuestras emisiones de gases invernadero (3) en el Reino Unido, cambiando nuestro comportamiento, mejorando la eficiencia energética (4), invirtiendo en renovables (4) y presentando nuevas tecnologías bajas en carbono. Pero, es imposible prevenir un cambio climático peligroso haciendo solo esto. Si la destrucción de los bosques y las turberas continúan sin cesar, nunca podremos parar el cambio climático.